
¿Servidor propio o hosting compartido? Qué encaja con tu proyecto
El hosting compartido es económico y perfectamente válido para sitios pequeños con tráfico moderado. Pero en cuanto entran en juego varios proyectos, más tráfico o requisitos especiales (cron jobs propios, versiones específicas de PHP, ajuste de base de datos), el hosting compartido llega a su límite.
La mayor diferencia: en un servidor compartido compites con cientos de clientes por los mismos recursos de CPU y RAM — un vecino sobrecargado puede empeorar notablemente tus tiempos de carga. Un servidor dedicado o root es solo tuyo.
Nuestra regla general: si tu negocio ya depende de la web (tienda, reservas, varios proyectos de clientes), un servidor propio suele ser la opción más rentable — no por la pura potencia de cálculo, sino por el control y la estabilidad.


